Tengo la impresión de que conseguí resolver el enigma de una fantasía infantil…en esta fantasía yo conseguía hacer cosas que eran apreciadas por los demás, pero la consecución de estas cosas siempre me venía con la idea de que eran realizadas por alguien ajeno a mi y que tomaba mi cuerpo para elaborarlas .. era liberador pensar que no tenía que enfrentarme a esa cuestión indescifrable de como hacer todo aquel tipo de cosas exitosas, todo quedaba delegado a lo que “otros” hicieran por mi.

La fantasias de un niño que observa como funciona su entorno social se presta facil a soluciones imaginativas y fantasiosas como resolucion a todos sus problemas y misterios, de los que solo se conoce, a las personas que los albergan. No es que sean misterios, es que nadie los explica y cuando te lo explican ya es bajo la aplastante realidad que los adultos han exculpido con escrape y martillo en la todavía moldeable voluntad del niño que se hace adolescente y que pertenecen al mundo de los bulos que dominan nuestra realidad social.

“Todo es aprendido, todo pertenece a otros, yo solo he copiado y plagiado a partes iguales los retales de uno y los vestido de otros, la única diferencia que hay es que los ingredientes, los he elegido yo … pero es más, ni si quiera en eso soy original, esta mecanica es exactamente la misma se lleva produciendo miles de años en todos los individuos del planeta”

La realidad impuesta por los adultos es como una fantasía infantil, esa que dice que hay personas que hacen cosas “excepcionales”.. algo que el sabio y limpio criterio de un niño no puede entender, si no es de la mano del mundo de la fantasía, una fantasia que esta objetivamente mucho más cerca de la realidad, que las mentiras con las que el adulto se acostumbra a vivir.

lirdin