Se puede ver hoy muchos videos en youtube de como hacer street photography… o también están  de moda  los “master Class” de fotografía callejera. En los vídeos unos van caminando mientras un cámara le sigue y van contando como hacen sus fotos. Explican en lo que se fijan, en las luces, en las composiciones ya hiper-estudiadas y que funcionan y ¡¡¡como no!!! nuestra simpatía con la cámara en la mano. En los Master es parecido… un grupito que sigue al mentor con sus cámaras y donde todos los “estudiantes” aparecen emocionados disparando a todo lo que se mueve sin pudor alguno, además se les ve un halo de “profesionalidad” que impresiona… al  profesor se le ve con sonrisa de medio lado con la mirada escondida bajo unas gafas de sol… solo algunas veces un ligero silbido  en la lejanía pareces sonar y sos ojos se desdibujan de su entorno, cambia su mirada, se agacha sigiloso y dispara una foto que nadie parece ver… tras soltar el aire mira y ve como algunos alumnos le observan absortos mientras sus ojos parecen volver a la realidad… eh ahí.. ahí esta el alma del profe.

Que fácil parece  todo en grupo, todo es como bien sencillo…  y si de paso tanto los genios del video como los maestros de escuela van con unos amigos que se dejan fotografía ¡¡¡tanto mejor!!!  aunque también valen los transeúntes o animadores callejeros que ante tanta cámara junta se prestan fácil a participar de la orgía colectiva, con poses para la ocasión…¡¡¡¡viva la espontaneidad!!! al final lo importante es la foto, nadie va a saber si esa cascara de plátano que pega tan bien con los rótulos de la tienda de enfrente o ese zapato colocado en el mejor momento están colocados a propósito, ni que esa persona que hace malabarismos en la calle esta posando tras siete cámaras.. la street photography puede ser así.. falsa como ya se presume en muchos de los fotógrafos callejeros de los años 50 hoy venerados… bueno… de estos los ha habido siempre y hoy los hay a montones.

El problema llega cuando el que ve los videos o los que van a la “granja escuela” se ven solos en la calle… ahí es donde todo empieza a fallar.. la naturalidad desaparece, los músculos se agarrotan, la seguridad se evapora y por que no decirlo.. de pronto parece que tienen un miedo aterrador a que les vean tomar fotos… y es que en grupo las hostias a repartir tocan a menos o la simpatía de los transeúntes es fácil de conseguir.. pero eso de ir solito… pues es otra historia.. quien pudiera encontrar ese clímax del profe en aquella foto donde pareció tornarse traslucido y agachándose disparó esa foto que nadie parecía ver… por cierto… !!!!no la enseñó a nadie¡¡¡n

A lo mejor las clases de street photography se deberían de dar en el bar de la esquina, charlando con el borracho que se cae de la barra o con videos de “mil formas de morir” para cuando alguien te pregunte que coño estas haciendo con esa cámara…o recitando mantras durante un par de horas, hasta entender que tu lugar en la historia y en el cosmos es algo tan corto e intrascendente que es absurdo tener miedo a lo que te rodea y mucho más retratarlo… pero bueno….en el peor de los casos te puedes hacer maestro de street photography o grabar videos.. así siempre vas   acompañado con el cámara o los alumnos…eso sin contar el dinerito que te caerá que te puede venir bien… ¿las fotos? lo de las fotos es lo de menos.. aquí lo que mola es dar el cante y vacilar y si tu fotos no son buenas siempre podrás crearte un perfil en la red donde todo aparenta ser buenísimo 😀

Valencia 2014
Valencia 2014