“…Los fotógrafos parece que nos hemos convertido además de en fotógrafos en cantamañanas profesionales o maestros de escuelas primarias que intentan explicar a traves de sus experiencias la forma correcta en la que suceden las cosas en la fotografía. Es tanta la mediocridad que esparcimos, que a veces la mejor recomendación que se me ocurre para un principiante, es que se meta en una urna insonorizada, la cierre con candado y no escuche  nada de lo que los fotógrafos dicen. Nuestras frases la mayoría de veces parecen provenir de principiantes avanzados muy pagados de si mismos y con la creencia de que cuando se tiene un mínimo éxito, es que además somos buenos catedráticos en la materia.

La fotografía cuando se utiliza como herramienta artística, es quizá la disciplina  más fácil técnicamente. Uno es fotografo artista cuando no sabe tirar bien los trazos sobre un lienzo, cuando no sabe esculpir o tocar un instrumento.. incluso cuando ni si quiera se sabe pensar o escribir con talento. La aparente facilidad del “medio” hace que cualquier artista mediocre y con una dedicación hacia la materia un poco extensa, le permita hacer cosas medianamente interesantes y damos la impresión de haber tocado el techo cuando apenas si quiera se ha empezado a caminar. Si, son los fotógrafos artistas los más ignorantes en materia relacionada con las artes que se pueden encontrar en cualquiera de sus disciplinas, es así como sus extravagancias y nuestras frases son un autentico himnos a paluRdismo, solo así se entiende como auténticos consagrados pueden cantar a los cuatro vientos reglas o consejos que harían sonrojar a cualquier entendido en arte  y que la mayoría de veces solo son detalles nimios de los que a ellos y su torpe talento y dedicación los han hecho “grandes”.

El mundo de los fotógrafos artistas es un mundo de auténticos vagos y mediocres.. aunque todo hay que decirlo… hay excepciones, esos… la mayoría de veces hablan poco. Que no te engañen.. algunos a veces intentan disimular diciendo aquella celebre frase tan repetida: “Yo no soy artista, solo hago fotografías” y para ello desarrollarán un argumento altamente artístico para defenderlo… solo es una barrera para que no les saquen los colores.”

Texto extraído de: Leicón, diario de un fotógrafo callejero. 

Valencia 2014
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