Hoy se dice que el estilo personal es muy importante para un fotógrafo, para que su trabajo sea tenido en cuenta, también se empieza a fomentar la idea de que copiar lo que hacen otros no es acertado.

Estaría esto muy bien si no fuera por que el “estilo personal” es inherente a cualquier autor que lleva cierto tiempo fotografiando. No se  cuestiona que todos hablamos y nos expresamos de forma diferente y cuando se coge la cámara pasa exactamente lo mismo. Lo correcto quizá sería decir… que lo importante es que el “estilo personal” interese o sea de gusto de los consumidores o el público al que va dirigido.

Sobre el “copiar” ocurre algo parecido, copiar lo que hacen otros es propio del ser humano, no se puede erradicar, de hecho sería imposible afirmar que hay autores que no  copia nada o que su trabajo es un “aparición” no vista hasta el momento o que no se apoya en algo que ya existía, esto es  falso… otra cosa es que hayan creado las suficientes diferencias sobre lo que aprendió como para poder distinguirse de otros autores, pero lo de crear sin partir de la copia de lo que han hecho otros, es una exageración difícil de argumentar y demostrar, de hecho los “ismos” o estilos se establecen, cuando varios autores elaboran un discurso con la misma técnica y desarrollo, no emergen de un día para otro, son variaciones de estilos que ya existían y del que un grupo  ha conseguido establecer un hecho diferenciador y particular.

Digamos así pues, que lo importante no es tener estilo, lo importante es que tu estilo  guste y sea aceptado. También diríamos sobre el copiar… que sí, que hay que copiar, cuanto más mejor, si tu “estilo personal” es bueno, el resultado será bueno independientemente de “estilo” que copies, siempre y cuando haya un  espacio para tu marca personal y no sea un clon de lo que hace otro autor, pero creo que esta diferencia la entiende cualquiera.

Todas estas trampas puede llevar a equivocar a mucha gente, que en la búsqueda de ser excesivamente personal, terminan elaborando estilos  muy  pobres y que  aportan o gustan muy poco, pero que parece que algunos se empeñan en ensalzar bajo la bandera de lo “original” o personal.

 Con la huída de la imitación también  se dejan por el camino quizá lo más importante y que siempre más ha interesado a los artistas.. poner su grano de arena en los estilos que perduran durante siglos y que van modificándose de la mano de los autores que lo practican, es casi un espejo del complejo de Edipo, donde la madre es el estilo y el padre los que lo hicieron grande, casi todos los artistas quieren superar a los autores y hacer suyos aquellos estilos que durante siglos han movido al arte.

Valencia 2014
Valencia 2014