Hace ya unas semanas que el icono photoshop salió de mi escritorio, no es que lo echara, pero desde hace tiempo lo había sometido a un juicio que dio como resultado una condena a muerte.

El icono ratonero de Gimp ya llevaba camelandome en el escritorio desde hace unos años, era una transición calculada, me había propuesto no volver a descargar software pirata para la edición de fotos y todo más que nada por una cuestión estética.. me siento bien siendo una de esas ovejas que miran hacia la dirección contraria entre el rebaño… buscando otro camino que el que por inercia marca el resto, el grito del pastor o los jodidos ladridos de esos perros acostumbrado a hacer del rebaño una especie boba sin poder de decisión.

Tras instalar un nuevo sistema operativo, vi como el icono se había convertido en algo lechoso que parecía indicar que algo no funcionaba bien, con el click apareció el mensaje.. “este software no es combatible con este sistema operativo”.. tras unos segundos de duda entendí que la ejecución de la sentencia había sido efectiva, aquel icono que desde 1998 de una u otra manera había aparecido siempre en mi escritorio había muerto para siempre, no había posibilidad de traición a las decisiones judiciales tomadas a raíz de un juicio sumarísimo.

Hasta su ultimo día estuve saboreando sus particulares formas de procesar la imagen.. pero ya hacía tiempo que su alternancia con el icono del Ratón compartían casi a partes iguales el tiempo con cada imagen, estaba preparado para su muerte y solo en algunas pocas ocasiones busque durante un segundo el icono en el escritorio. Nada ha cambiado en estas semanas, las edición de las fotos se suceden de la misma forma una tras otra, en ocasiones hecho de menos alguna modificación hiper-sutil que me era muy fácil conseguir con el y que apenas me ha llevado unos minutos conseguir de otra forma con Gimp.

Ahora… cuando leo los artículos de fotografía donde siempre aparece el nombre de aquel icono que se tornó traslucido en mi escritorio, me siento extraño… ya ya se que todos llaman a los yogurts Danone o al pan de molde Bimbo, pero casi todo el mundo come yogurts que no son Danone y pan de molde que no es Bimbo.. con los editores parece que no pasa tanto y eso que en síntesis es exactamente lo mismo.

Hoy en día que se clama a la libertad cada vez que queremos llenarnos el corazón de altanería con la tontada de turno, voy a lanzarme yo a ello de la misma ridícula forma: ¡¡¡¡Se libre… funde a photoshop de tu escritorio!!!!.. no te preocupes.. nadie lo notará en tus fotos.

A partir de hoy tengo que buscar otra conducta ovejera a la que someter a juicio, me he quedado sin condenas que aplicar y mi libertad sigue en peligro. 

Gimp
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