Colecciono fotos, cientos de fotos…  miles de fotos, a pozales… sin tiempo a procesar, sin tiempo para mirar, sin tiempo para contextualizar.

Con algunas fotos pasa como con el vino, han de posar largo tiempo en barriles… luego en botella hasta que son destapados y dejados caer en una gloriosa copa que besarán los labios del experto catador, quizá esa copa ya no la pruebe yo.

Hay otros vinos que se pueden tomar jóvenes, los contemporáneos necesitamos de vinos con poco matices, los matices son para los que le gusta mirar atrás.

Valencia 11/2012