Hoy todo se enseña, todo el mundo sabe hacer de todo, si no, lo pone en google y seguidamente lo sabe, como si lo supiera de toda la vida. Además de saber hacer de todo, lo mostramos sin tapujos, para que el mundo virtual lleno de onanistas cerebrales, pueda dar unos golpecitos en la espalda al genio recién nacido.

Es así como llegó el mundo de la masturbación  colectiva y de tanto éxtasis artificial: yo te comento, tu me comentas, el me comenta, nosotros comentamos, vosotros comentáis y ellos comentan…así  llegamos a los tiempos de la sublimación del ego, todo el mundo tiene derecho a creerse un genio… las respuestas de los facebooks, twiters y otras mierdas así lo atestiguan … al menos hasta que todo quede reducido a un montón de estiercol tras cataclismo atómico.

Quizá algún día, cuando estemos fumigados por una incineradora o tapados de barro en un ataúd, ya no quedará nada más que esas cagarrutas  colgadas en un servidor oxidado que nadie se preocupará por mantener… y es que en solo una larga década desde que se popularizó la red ya se han visto bastantes fulgurantes redes populosas, caer en el más absoluto olvido. Todos han aprendido a desprenderse de sus mierdas para convertirse en una nueva y mejor articulada.

Los que vengan detrás, vendrán enseñados, quizá ya habrán aprendido a no practicar el pajeo colectivo que nos trasforma a todos en tontos del culo, quizá hayan aprendido a manejar y domar una herramienta que como fundamento tiene reunir el saber y no la de utilizarse como “habitación roja”.

Todo, todo huele a mierda, tus fotos, tu facebook, tu flirck, tu twitter ¿cuando vas a ponerte a pensar, antes de seguir sin tener nada que decir? ¿cuando vas a dejar de dar  placer a los demás, solo como antesala de que te froten tu ego minutos después?

Valencia 2012

La colonia Chanel y la basura, huelen de igual forma en la red.