Con la vista puesta en el mar, con un monitor donde adivinar las cosas es un poco difícil, busco y encuentro el por que me equivoco constantemente, me equivoco por las ratas de alcantarilla que gritan despavoridas cada vez que enciendo la luz, les gusta más la penumbra. En la penumbra ellas tienen miserias que roer, con la luz el pánico se les apodera y se esconden para que la claridad no les haga mostrar su propia fealdad.

Anon 2