El título en la fotografía salvo excepciones honrosas donde marquen un lugar o una fecha, debería ser una ciencia condenada a desaparecer, más que nada por que se leen hoy en día algunas cosas, que se antojan casi siempre ridículas o tan evidentes que casi hacen sonrojar.

Pretender en dos palabras querer guiar al que mira algo totalmente legible y de fácil interpretación, es algo cuanto menos carente de sentido, si no es pura redundancia. Se puede añadir un texto un poco extenso, se puede añadir música a las imágenes como extensión, pero por favor… intentemos dejar los títulos para imágenes casi siempre puramente creativas donde un  mínimo empuje si  puede suponer un  mundo para entender la imagen.

Y yo ahora para terminarlo de arreglar, pongo titulo a la siguiente foto: Matrix, o mejor: El día que Neo que consiguió parar una gota de agua para mi.

Que sufrido es el verano.

Carrer de les Medines 2012