A veces paso tanto tiempo viendo lo que hacen otros, que apenas si tengo tiempo para trabajar con lo que yo hago. Cuando uno trabaja continuamente sin levantar la cabeza, corre el riesgo de entrar en un soberano aburrimiento existencial, algo escatológico que terminará rezumando en una sin razón auto reafirmante, que dejará de lado cualquier sentido critico de su  situación personal en el cosmos fotográfico.

Solo cuando he repasado un montón de formas de fotografiar, encuentro sentido a lo que hago, cuando veo tantas maneras de tratar una misma cosa, comprendo el ligero brillo que puedo aportar a la inmensidad del cosmos.

Es ridículo buscar la excelencia a trabes de uno mismo,  no hay nadie que sea capaz de ello si se aplica una básica auto crítica, la excelencia de verdad, está en la propia inmensidad, no en los destellos que de vez en cuando salpican el firmamento.

Cycle 04/2012