Hoy en día la fotografía a explotado del tal manera, que la mayoría de los autodidactas cuando consigue buenas fotos y la gente les piropea, se termina auto-convenciendo de que realmente saben de lo que hablan. La realidad es más bien bastante diferente, creo que ahora más que nunca, es cuando la mayoría de fotógrafos sabe menos de fotografía a nivel general.

El autodidacta aprende por si mismo, pero el problema de aprender solo, es que uno termina especializando su conocimiento hacía un gusto personal muy concreto, nada plural, uno va buscando lo que le gusta y una de las características y perversiones de internet  es poder encontrar a personas con un gusto similar a lo que uno hace, con unos conceptos fotográficos muy concretos y que terminan marginando completamente al resto. Si nos quedamos ahí y no avanzamos entonces surge el problema:  solo lo que veo es lo bueno, realmente no existe alternativa por que la he mutilado con google, me he auto emborrachado de mi mismo y de los que como yo actúan y por consiguiente desaparece toda auto-crítica y empieza a crearse algún tipo de “alucinación” personal  que termina desembocando en un análisis fotográfico muy básico y con muy  poca capacidad para elaborar críticas consistentes o interesantes o un discurso fotográfico muy plano y poco madurado.

Si te muestras demasiado feliz con lo que haces más vale que empieces a preocuparte, si todos parecen coincidir contigo en tus opiniones, deberías empezar a pensar que estas cometiendo un error y vas camino de convertirte en un ignorante, que es incapaz de ver más allá de sus cuatro reglas básicas… eso sí muy bien aprendidas. Conviene no  olvidar que el  “solo sé, que no se nada” es la piedra angular en la que se ha de basar nuestro crecimiento.

Firmado: Un autodidacta.

Carrer den gall 04/2012